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NICARAGUA 2.0

“Son Jóvenes, Son 2.0. Estrategias de Innovación para la Participación Política desde Nicaragua 2.0”

NICARAGUA

Por María Consuelo Escribano Martínez

Para conocer y comprender los pueblos, muchas veces es importante poder leer y encontrarse con las líneas que narran sus Preámbulos. El preludio de la Constitución nicaragüense nos habla de un espíritu de unidad centroamericana y de una tradición combativa de su pueblo.

Buscando los personajes “Mucho con Poco” de Latinoamérica, nos encontramos con un gran grupo de jóvenes que desde 2011 han demostrado fervientemente la actitud, el interés y la necesidad de involucrase y de intervenir lo público para promover el cambio social. Buscando despegarse de la imagen del joven militante partidario asociada a una fuerza política masificada, construyen una identidad propia a partir de una renovación no sólo de los cuestionamientos hacia la clase política, sino también de las formas en las que participan y copan las calles de sus ciudades.

Bajo el primer lema Yo no soy Pendejo, denunciaron espontáneamente la elección de lo que denominaron un gobierno ilegítimo y corrupto que abría otro período presidencial de Daniel Ortega, ya seis veces candidato a presidente por el sandinismo en Nicaragua. El evidente rechazo del movimiento se vio plasmado en marchas, protestas y sentadas en las que se buscaba evidenciar el fraude electoral y las irregularidades ocurridas durante los comicios del pasado año.

Desde un primer momento no quisieron verse asociados a ningún partido político. Los vicios que denunciaban dentro de la clase política, en general, les impedían ver reflejados sus reclamos de lucha por una renovación electoral en cualquiera de las opciones electorales existentes. No obstante, el carácter apartidario del movimiento no desdibuja la significación política que lo envuelve.

Estos jóvenes nicaragüenses se dieron cuenta que su rol no era sólo la protesta y la denuncia. Sin ánimo de perder la insolencia, la frescura y el atrevimiento, se fueron convirtiendo en esto que conocemos como Nicaragua 2.0. Un movimiento renovado de gran empuje que a partir de la creatividad de cada uno de sus miembros y de la gran diversidad de estudiantes y profesionales que lo conforman, han logrado posicionarse como una nueva voz política que lucha por construir espacios de diálogo a través de la no violencia para proponer su visión de un país con más educación y empleo. En este punto no son menores los datos que arroja la Encuesta de Hogares en Nicaragua sobre un 44% de la población a nivel nacional que vive en condiciones de pobreza general.

Sin dejar de lado la beligerancia que los posicionó en los medios y en las redes sociales durante los comicios nicaragüenses, comenzaron a darse cuenta que la planificación era sumamente importante para seguir trabajando como movimiento y no desvanecerse en el intento. A partir de ello comenzaron a desarrollar una estructura más formalizada de sus miembros y las áreas en las que trabajan distintos asuntos. Son 25 chicos que forman parte de la Asamblea y la dirección del movimiento más los cientos miembros de base que se suman a las actividades y a las intervenciones en las calles.

La organización logró vencer la espontaneidad con la que surgió el movimiento en un principio, las elecciones habían quedado atrás en el tiempo, pero no en la memoria y en las denuncias de estos jóvenes. Fue así como avanzaron en el trabajo interno de su organización promoviendo la formación de sus miembros, el fortalecimiento institucional a través del trabajo en red con otras organizaciones, la gestión de fondos para no depender sólo del aporte de los voluntarios –ya que comenzaron sin ningún tipo de recurso- y en mayor medida la comunicación y el uso de las redes sociales para extender su posicionamiento.

Desde esta base Nicaragua 2.0 busca sumar a más jóvenes para que el movimiento sea masivo y se convierta en una de las plataformas de discusión más grande de su país, teniendo como eje el debate y la pluralidad para la profundización de la democracia.

La comunicación, las redes, la innovación y algo más…

Un me gusta, otro me gusta y de repente más de cinco mil seguidores en redes sociales como Facebook, Twitter y canales de YouTube. Así, se iba comprobando cada vez más que muchos de los jóvenes nicaragüenses habían encontrado por fin un espacio de participación y construcción conjunta que les permitió alejarse de la apatía y el desencantamiento en los que habían caído producto de una imposibilidad de satisfacer sus expectativas en cuanto a líderes, ideologías y partidos.

Buscando la superación de los medios tradicionales de participación desarrollan una lógica 2.0, que rompe con una forma típica de hacer política en Nicaragua de manera unilateral, ellos luchan por una construcción bilateral 2.0 en todo sentido. Construir una ciudadanía de verdad. El dinámico mundo de internet les permite jugar con una comunicación irónica y picaresca para presentar sus denuncias y reclamos sin perder el humor que los caracteriza. Ellos mismos plantean que para estar a la vanguardia de la protesta hay que ser mucho más creativos que aquel que sólo tira un mortero en la calle.

Ya es un clásico en Managua, la sátira entrega del cepillo de oro, a aquellos políticos y funcionarios que han sido serviles al poder. Basados en las clásicas premiaciones como los Globos de Oro o los Óscar, nominan personalidades del país como funcionarios públicos o empresarios que son denunciados por hechos de corrupción y falta de transparencia para que sean votados en Facebook por la gente. Al grito de “Servilismo, NO” fueron nominados José Adán Aguerri, Presidente del COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada); Arnoldo Alemán, candidato presidencial del PLC-PC; Alba Luz Ramos, magistrada de la CSJ; y el cardenal Miguel Obando y Bravo, quien se llevó finalmente el premio en el medio de una gran convocatoria de jóvenes y medios que cubrieron el evento.

Cabe destacar que una de las grandes restricciones que tienen es que la mayoría de la población de Nicaragua no cuenta con acceso a Internet. Según datos de Internet World Stats de cada 10 nicaragüenses sólo 1 accede a la red, es decir, que tan sólo un 10% de la población navega por Internet. Con estas cifras son el país con menos acceso a Internet de Centro América. A simple vista el panorama no parecería muy prometedor para un movimiento que se basa en la lógica de trabajo 2.0. Sin embargo, explican que una comunicación 2.0 quedaría fragmentada sino se sigue trabajando las bases accediendo a las calles y comunicando territorialmente. Creen que dentro de la lógica 2.0, una parte importante es poder llevarlo a la práctica y a la realidad, construyendo ciudadanía cara a cara además de la discusión por redes sociales.

Todavía para ellos es más grande el desafío de seguir promoviendo la digitalización y la interactividad, planteando un tipo de comunicación multidireccional donde los roles son intercambiables. Nicaragua 2.0 sale al frente para disputar la arquitectura de la producción de la información generando un cambio verdadero de cómo hacer política desde un espacio activo de crítica, construcción y decisión al ritmo de una viva voz de un YO TE VOTO, YO TE PAGO, YO TE DECIDO.