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HOMIES UNIDOS

"Impulsar el cambio desde la propia experiencia: Alex Sánchez junto a Homies Unidos"

EL SALVADOR

Por Melisa Gorondy Novak

“La Violencia es como un juego horrible que necesita jugadores. Si nadie participa, entonces el juego se cancela”.Guiados a partir de la insistencia y, por qué no, en la obstinación por generar puentes entre los sueños y la realidad, es que este año desde Asuntos del Sur hemos decidido iniciar un nuevo proyecto denominado “Mucho con Poco”. 

La misión: asumir el desafío de perfeccionar los liderazgos en la región. Nuestro insumo más importante: el ejemplo de líderes latinoamericanos que no sólo han tenido una fuerte voluntad por transformar nuestras sociedades, sino que asimismo han contado con la energía suficiente para llevar a cabo sus ideas de cambio. En esta oportunidad desde #MuchoConPoco queremos dar a conocer a Alex Sánchez y a la organización Homies Unidos, que día a día luchan por cambiar el futuro de los jóvenes de bajos recursos, expuestos a la violencia y la discriminación social.

Alex Sánchez es un ex-pandillero nacido en El Salvador, que desde hace aproximadamente 14 años trabaja por la paz, actuando junto a las pandillas y jóvenes más vulnerables de la región de América Central. Este líder regional es uno de los propulsores de una de las organizaciones más importantes que lucha contra la violencia en la región: Homies Unidos. Dicha organización no gubernamental sin fines de lucro apoya, contiene e incluye, a través de diferentes actividades y programas creativos, a la juventud centroamericana, motivándolos a que comiencen a valorarse y prevenir de ese modo que caigan en la violencia de las pandillas.

Desafiar la propia experiencia

Desde pequeño Alex comenzaba a notar las injusticias que acontecían en su comunidad y fue aquello e incluso vivir dichas injusticias lo que lo impulsó a decidir hacer algo para enfrentarlas. Pero como muchas veces ocurre, las decisiones tomadas o las soluciones adoptadas no son las mejores: Alex Sánchez optó por involucrarse en una pandilla, ya que pensaba que de esa manera podría afrontar los problemas sociales que él mismo vivía, junto a sus amigos, su familia, su barrio, su comunidad... Pero sucedió que aun al interior de las pandillas percibía que había muchos jóvenes que necesitaban de ayuda y había falta de cierto liderazgo que los guiara. Viviendo y actuando dentro de estos grupos logró percibir y comprender desde su propia experiencia que aquella no era la solución, y que la violencia no lo estaba llevando ni a él ni a el resto de los pandilleros hacia a un lugar a partir del cual podrían realmente enfrentar los problemas.

En aquella circunstancia, en donde comenzaba a replantearse las decisiones tomadas durante su vida, llegó a conocer, gracias a otros jóvenes que habían abandonado las pandillas, a la organización Homies Unidos de El Salvador. Así fue como empezó a involucrarse con dicha ONG, siempre aferrado a la idea de ayudar a otros jóvenes. Alex decidió ejercer el liderazgo en la lucha contra las injusticias en las cuales se ven envueltos los jóvenes y contra la violencia que este mismo contexto genera, convirtiéndose en lo que el mismo denomina “un intervencionista de pandillas”. En sus propias palabras: “Siempre había esperado que alguien haga algo, pero al ver que nadie aparecía, decidí dar un paso adelante”.

Homies Unidos atraviesa fronteras en busca de paz

Una de las problemáticas más importantes por la que actualmente atraviesan los países de América Central es la violencia juvenil. Al respecto poco se habla de la importancia de las deportaciones de jóvenes desde Estados Unidos hacia sus países de origen y de la vivencia de dichos jóvenes en pandillas durante su estadía como inmigrantes en aquel estado y que en el general de los casos llegan a actuar en ellas por la estigmatización y criminalización que los mismos estadounidenses generan hacia los ciudadanos extranjeros. En este sentido es importante plantear que las pandillas de Estados Unidos, principalmente las provenientes de Los Ángeles han creado ramificaciones en El Salvador, Honduras y Guatemala, constituyéndose en una de las principales causas de la generación de violencia en los países centroamericanos.

En Los Ángeles hay aproximadamente 90,000 miembros de pandillas distribuidos en aproximadamente 1,300 pandillas activas en el municipio. Según datos provistos por informes regionales, estas pandillas incluyen 667 latinas, 386 negras y 151 asiáticas. Las pandillas no solo actúan en regiones de los Estados Unidos, sino que asimismo han logrado expandir su accionar hacia México, Canadá y América Central e involucrando asimismo problemáticas como el tráfico de drogas y armas, secuestros y robo de automóviles.

Es a partir de este contexto que Homies Unidos, una organización formada por ex pandilleros decidió cruzar las fronteras para darle una alternativa diferente a aquella juventud en situación de riesgo. Junto a Alex Sánchez se ha logrado incluir a la organización dentro del ámbito transnacional, donde la comunidad salvadoreña ha comenzado a consolidar redes, estructuras y distintos tipos de vínculos culturales para evitar que situaciones como la violencia juvenil sigan desarrollándose en la región. De ese modo es que actualmente Homies Unidos mantiene una oficina en San Salvador, otra en Los Ángeles, iniciando muy recientemente el trabajo en Honduras y Guatemala.

Manteniendo a los jóvenes lejos de las pandillas: una aproximación distinta al problema de la violencia juvenil

La organización Homies Unidos busca promover la paz y ayudar a los deportados a evitar la vida en las pandillas. En El Salvador, Homies Unidos se dedica a fomentar el desarrollo comunitario y económico, la prevención de la violencia, e incentiva medidas de salud y actividades recreativas para los jóvenes. En Los Ángeles, la organización trabaja junto a con la comunidad inmigrante, difunde información a los medios y al gobierno sobre pandillas y juventud latina, promueve la educación civil e implementa programas para la inclusión social de los jóvenes pandilleros como la remoción de tatuajes y acciones vinculadas al arte.

TIPS: UNA APROXIMACIÓN DISTINTA AL PROBLEMA DE LAS PANDILLAS

  • Su carácter transnacional: “lo que hace que Homies Unidos sea diferente del resto de las organizaciones que luchan contra la violencia juvenil es que nos hemos enfrentado a esta problemática de una manera transnacional y no sólo desde una perspectiva local, dado que entendemos que de ese modo debe solucionarse la criminalización de los jóvenes y su deportación”.-Un equipo formado por jóvenes que vivieron en pandillas: “el liderazgo en nuestra organización ha sido siempre ejercido por personas que estuvieron involucradas por un tiempo en las pandillas. Nuestro accionar está basado en la experiencia propia que han vivido, ello es otro elemento que nos hace una organización única”.

  • Un accionar sin abandonar la propia identidad: “los jóvenes que ahora colaboran con Homies Unidos no han dejado el barrio ni la identidad construida alrededor de él, al contrario, parte de su lucha se enmarca en la búsqueda por reivindicar al barrio en tanto su origen primario: la solidaridad, la confianza, la amistad y la no violencia. Homies Unidos se configura al igual que la pandilla en torno al barrio, a las calles y sus códigos originarios: la solidaridad, la confianza, el respeto y la amistad”.

  • Programas creativos: “el remover los tatuajes para nosotros es el acto más grande que un joven que anduvo en pandillas puede hacer, para demostrar un cambio en su vida. Hay otras organizaciones que remueven tatuajes también, pero nuestra organización tenemos un programa que les ayuda a entender cómo el remover un tatuaje es un proceso de borrar no simplemente tinta de nuestro cuerpo, sino una creencia acerca que los jóvenes que estaban dispuestos dar su vida por algo en que creían”.

En suma, junto a Homies Unidos podemos reconocer la capacidad para el cambio positivo en toda la juventud, y visualizar como ellos a niños y jóvenes viviendo en una sociedad libre de discriminación y violencia.