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GRAFFITIARTE

"Las paredes, herramientas por el cambio social"

MÉXICO

Por Savitri Arvey

En la Ciudad de México, una de las metrópolis más grandes en el mundo, con una escena vibrante de graffiti, nos encontramos con otro líder Mucho Con Poco, Emmanuel Audelo Enríquez, periodista investigador y especialista en el graffiti y las culturas juveniles. Este artista latinoamericano combate la estigmatización del graffiti en México desde Graffitiarte, un colectivo que co-fundó a principios de los 2000s. Dicho colectivo tiene por objetivo promover proyectos de investigación aplicada y actividades en torno al graffiti, la cultura popular juvenil y la recuperación del espacio público. Su misión está dirigida hacia la promoción de propuestas creativas y artísticas con impacto social y comunitario, construidas por las y los jóvenes, teniendo una presencia relevante en las ciudades de Culiacán, Sinaloa, Nuevo León, Distrito Federal, Estado de México, Guerrero, San Cristóbal de las Casas, y asimismo en los países de Guatemala, El Salvador, Nueva York y Francia.

Desde Graffitiarte, Emmanuel ha tenido gran impacto logrando publicar su trabajo en revistas nacionales e internacionales como Graffiti-Arte Popular, Virus, Rayarte, Canvas, Bitácora y en Cultura, Escritura y Sociedad para la Universidad de Alcalá en España y en Graffiti Planet: the Best From Around The World para Moombooks de Londres.

A través de su trabajo en Graffitiarte, que ha consistido en organizar talleres y charlas, crear documentales, publicar artículos en revistas, entre otras actividades, Emmanuel ha dado un carácter diferente al graffiti, construyendo un puente entre el mundo del graffiti y las comunidades. Además ha enseñado que el graffiti puede ser fuente de herramientas y habilidades importantes para la vida.

Los procesos históricos como fuerza motivadora

Emmanuel empezó a involucrarse con el graffiti a los 15 años en los principios de los años noventa. Este proceso estuvo inspirado por la inquietud social de los jóvenes generada en un contexto en el cual el movimiento Zapatista en Chipias llevó a la agenda pública la necesidad de reconocer la diversidad de México. En ese tiempo, muchos jóvenes salían a las calles para participar en el espacio público y expresarse a través del graffiti. No obstante, a pesar de ello, había mucha persecución y represión del graffiti por parte de la policía y un rechazo social generalizado desde las comunidades. En respuesta a ello, a mediados de los 90s, Emmanuel empezó a escribir en ciertas revistas acerca del graffiti, con la intención de que se conociera la otra cara de este arte y disminuyera el estigma sobre el mismo.

Los recursos principales para accionar han sido justamente estas motivaciones y sus convicciones. Desde que Graffitiarte es un colectivo en vez de una asociación civil reconocida por el gobierno, a veces es difícil encontrar fondos. Sin embargo nunca se agota la motivación del colectivo para seguir trabajando. El colectivo se sostiene con pocos recursos porque sus miembros son muy activos en las redes sociales y en sus relaciones. Promueven sus proyectos y publicaciones a través de las dichos medios como Twitter y Facebook y su página web, la cara pública de Graffitiarte. Además, colaboran con muchas alianzas realizadas como gobiernos locales y federales, agencias internacionales, iniciativas privadas, otros colectivos, y la sociedad civil.

El graffiti como herramienta política

La principal herramienta de Graffitiarte es el graffiti, que sirve para generar diálogo en las comunidades. Hay una necesidad de expresar ciertas ideas o necesidades de la comunidad en el espacio público, y las paredes pueden servir para lanzar mensajes. Emmanuel sostiene “El graffiti es la existencia en el espacio público, es decir, soy yo existo, pero no existo poniendo mi nombre sino que existo a partir de trabajo creativo”.

El trabajo de Emmanuel y Graffitiarte nos enseñan que el graffiti y el arte urbano pueden ser una herramienta política muy fuerte para lograr cambios sociales muy grandes con pocos recursos en las comunidades.