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FUNDACIÓN ACCIÓN JOVEN

“Soluciones Originales, problemáticas tradicionales. El caso de José Miguel Aguilar Berrocal: Fundación Acción Joven”

COSTA RICA

Por Melisa Gorondy Novak

¿Cómo cambiar una situación que percibimos como injusta, cómo accionar ante problemáticas sociales para solucionarlas? ¿Con qué herramientas contamos? ¿Realmente podemos hacer algo? Estos son algunos de los interrogantes dentro de los cuales se encuentran muchas veces envueltos quienes se sienten impulsados a ejercer un cambio en la sociedad.

A partir de la travesía emprendida por #MuchoconPoco en la búsqueda de jóvenes líderes que hayan logrado ampliar algún derecho ciudadano de una comunidad determinada, hemos llegado a conocer a diversos emprendedores, activistas sociales y dirigentes comunitarios que efectivamente han podido dar respuestas alentadoras a estas encrucijadas. José Miguel Aguilar Berrocal ha sido uno de ellos: se trata de un líder que no sólo ha contado con la voluntad de transformar la sociedad, sino que también ha demostrado la capacidad para hacer de dicha voluntad una acción concreta y efectiva. ¿De qué modo?: descubriendo creativamente espacios y oportunidades de cambio y planteando soluciones originales a las problemáticas que lo aquejaban.

José Aguilar es el creador de la Fundación Acción Joven, una organización de Costa Rica que ha logrado transformar una actividad de rutina en un accionar a partir del cual transformar la sociedad. Acción Joven busca hacer valer el recurso humano que significa el Trabajo Comunal Universitario obligatorio para los universitarios, mediante su reorientación hacia el mejoramiento de la calidad de la educación secundaria pública de Costa Rica y asimismo sensibilizar a los futuros profesionales acerca de su entorno social, la importancia de la solidaridad y su papel como agentes de cambio.

El escenario de la educación en Costa Rica ha sido un reto para dicho líder, el cual decidió asumirlo con gran perseverancia y responsabilidad. En este estado sólo 1 de cada 3 estudiantes logra terminar la secundaria. Al respecto, datos del MEP (Ministerio de Educación Pública) revelan que de cada 1000 niños que ingresan a primer grado, únicamente 349 se gradúan. A ello se suma que la enorme proporción de jóvenes que abandonan el colegio, pertenecen a familias que se encuentran viviendo en situación de pobreza, y paradójicamente son ellos quienes más necesitan de la educación para mejorar sus condiciones de vida. En datos concretos, el 43% de los costarricenses sin ningún año de escolaridad son pobres. En cuanto al porcentaje de estudiantes que han abandonado el sistema educativo, que generalmente poseen entre 15 y 16 años, de acuerdo a UNICEF, corresponde al 41% del total. La tasa de fracaso escolar en Colegios Públicos es, en promedio, 4 veces mayor que la de los Colegios Privados, y es el 88.1 % la proporción que describe a los jóvenes estudiantes que asisten a colegios públicos.

Esta situación fue la que movilizó a José, quien no se cruzó de brazos y tomó la decisión de crear una de las principales fundaciones costarricenses dedicadas a evitar la deserción escolar y promover el involucramiento de los jóvenes profesionales con su entorno: la “Fundación Acción Joven”. La idea de José, consistía en aprovechar al máximo y canalizar de manera más efectiva y de un modo enérgico la labor voluntaria de los jóvenes a través del “Trabajo Comunal Universitario” (TCU), coordinando con universidades de Costa Rica la creación de proyectos voluntarios vinculados a evitar la deserción escolar de los niños costarricenses. De esta forma, y de un modo creativo y original, decidió aprovechar a los estudiantes avanzados o profesionales recién graduados e impulsarlos a que inviertan las horas de su TCU en capacitar a maestros de colegios públicos de zonas carenciadas, darles métodos alternativos de enseñanza que faciliten y motiven el aprendizaje y despertar el interés de los niños. Asimismo, de ser posible, se buscó que los universitarios dieran clases a los mismos estudiantes de secundaria, motivándolos y haciéndoles ver lo importantes que eran para los demás.

Como resultado de las acciones llevadas a cabo por la fundación se obtuvo en todos centros educativos una disminución significativa en cuanto a la cantidad de estudiantes que abandonaron la institución antes de finalizar el curso lectivo. Al respecto, datos expuestos por la misma organización revelan que para el año 2009 la intervención de la Fundación en 12 colegios públicos dio como resultado una disminución significativa en los porcentajes de exclusión de todos los centros educativos. Tomando en cuenta todos los colegios, se mantuvieron en el centro educativo el 96.8% de los estudiantes participantes.

“Detectar pequeñas oportunidades para emprender grandes cambios”

En Costa Rica muchos de los estudiantes universitarios obligados a cumplir horas de servicio comunitario percibían dicha tarea como un trabajo más dentro de la currícula universitaria e incluso muchas veces la consideraban como un obstáculo innecesario en el desarrollo de su carrera. José, mediante una propuesta innovadora que ha implicado generar concientización y responsabilidad para con los problemas sociales existentes, ha logrado motivar a estos jóvenes, forjando un cambio de actitud rotundo y consiguiendo un compromiso real y profundo por parte de ellos en la puesta en práctica de la actividad. En este sentido, la Fundación Acción Joven ha convertido al servicio comunitario obligatorio, conocido como TCU, en una oportunidad para Costa Rica.

En el año 2006 se emprendió este accionar a través de proyectos de voluntariado de alto impacto, cuidadosamente estructurados por la Fundación. José comenzó a enseñar a los estudiantes a ver al requisito de TCU como una oportunidad para convertirse en agentes de cambio social, mientras que buscaba ayudar a las escuelas secundarias de bajo rendimiento a evitar que la deserción escolar se apodere de dicha institución. Los objetivos iniciales eran básicamente dos: que la juventud se involucre con su entorno a partir de adquirir conciencia de los problemas sociales existentes, y asimismo colaborar en la resolución de una de las problemáticas más importantes de Costa Rica, la deserción escolar. A medida que el proyecto fue tomando impulso y adquiriendo mayor éxito, las medidas iniciales de José comenzaron a ampliarse, así como los actores implicados. Acción Joven comenzó a trabajar con otras problemáticas sociales y con diferentes públicos, involucrando nuevos actores como universidades privadas, entes públicos, funcionarios del gobierno y otras organizaciones sociales, buscando en última instancia expandir esta iniciativa a países de América Central para una replicación futura, la cual se encuentra actualmente en plena etapa de consolidación.

Entre los países que se han visto envueltos, Panamá, que tiene un perfil socioeconómico y educativo similar al de Costa Rica, ha sido el candidato para llevar a cabo un programa piloto internacional en la búsqueda por replicar Acción Joven. En 2009 José se planeó un estudio de viabilidad de la Fundación en Panamá en el cual colaboraron líderes de la educación y organizaciones ciudadanas de gran relevancia en América Central. En este sentido, se ha puesto en práctica lo que José entiende sobre cómo debe proyectarse una actividad transformadora la sociedad: mediante la búsqueda del efecto dominó. Sus palabras han sido brillantes al respecto: “Lo que hagamos o dejemos de hacer tiene un efecto dominó. Es decir, uno puede empujar las fichitas del dominó con una actitud de indiferencia o de solidaridad. Esto influirá en otros, aunque, después de la tercera ficha, ni te darás cuenta del efecto que has causado”. 

¿De qué manera ha podido marcar “la diferencia”?

José ha desarrollado un proyecto y una metodología de accionar innovadores para dar respuesta a los objetivos perseguidos en su afán por generar mejoras en la sociedad. Con la fiel convicción del exponencial aporte que significaría el TCU hacia el mejoramiento de la calidad pública en Costa Rica y a partir de una combinación entre voluntad y obstinación, luchó por crear la Fundación que se ocuparía de plantear seriamente el proyecto, ponerlo en práctica y darle seguimiento, teniendo como horizonte convertirlo en una política a nivel nacional. Y lo logró. Pero… ¿Cuáles han sido los elementos que han hecho de su iniciativa un proyecto original y sumamente innovador? 

- Planificación Estratégica Intersectorial Participativa

Una de las claves principales para haber obtenido importantes logros ha sido la implementación de una metodología participativa. A partir de la decisión de involucrar a sectores diversos de la sociedad, y mediante una gran capacidad para articularlos estratégicamente, es que Acción Joven ha logrado alcanzar un impacto impensado desde los inicios mientras se comenzaba al bosquejar la iniciativa. 

- Dar la palabra a los jóvenes

Ha sido un elemento fundamental y una decisión acertada de José el otorgarles la palabra a los jóvenes, empujarlos a que propongan, trabajen y sean parte de las soluciones proyectadas. 

- Canalización inteligente y creativa de los ámbitos de acción

En Acción Joven vieron “una solidaridad potencial que estaba allí en los voluntarios universitarios y en los voluntarios corporativos y teniendo aquella otra realidad social sin atender (chicos en colegios, llenos de problemas de toda índole); tendieron puentes para sensibilizar e iniciar un cambio en la sociedad”. La importancia de detectar esos ámbitos de acción como hendiduras que te permiten explorar y desenvolver la creatividad en busca de alternativas a las situaciones existentes ha sido clave en el desarrollo y éxito del proyecto liderado por José Aguilar Berrocal.